Pertenecer o no pertenecer

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Me gusta no pertenecer. No ser parte de grupos, de instituciones específicas, de creencias, de partidos políticos, de patrias. No pertenecer a algo de todo eso me hace estar a un costado de la normalidad. A pesar de eso, me siento por momentos mucho más conectado con el entorno que la mayoría de los que si pertenecen a todo eso.

Nos peleamos por verdades, levantamos banderas, defendemos colores, ideas. Apoyamos conceptos generalmente aceptados por mayorías. Tenemos grupos de amistades, donde los códigos que manejan esos grupos son más acordes a los acuerdos de negocios que a la amistad. Nos vestimos también para parecer y pertenecer a algo que llamamos sociedad, y tratamos estar siempre del lado del bien, sin siquiera saber o entender que sería el bien. ¿Lo que nos falta?.. algo tan simple como conectarse con el otro. Creemos que abrazamos al otro, pero solo abrazamos las causas que hablan del otro. Creemos que conocemos al otro, pero solo nos animamos a mirar a los ojos a quizás dos, tres o cuatro personas de nuestro entorno o grupo más cercano. Creemos saber lo que siente, quiere y piensa el otro, pero solo imaginamos todo eso producto de lo que se dice, o lo que nos aseguran otros que saben de ese otro. Me pregunto si es tan difícil realmente conectar con alguien desconocido, despojarlo de todo prejuicio, y verlo a los ojos, verlo como un ser humano en movimiento, dinámico, en constante cambio. O acaso ¿es  real que nos afecta tanto que desde chico nos enseñan a tenerle miedo a lo desconocido?


Mientras, alimentamos la mediocridad. Seguimos concentrados en nuestros propios objetivos de vida, nos  sumamos a determinadas causas, donamos centavos en el supermercado sin siquiera saber que en realidad es el supermercado el que dona a su nombre. Discutimos con alguien y nos pone tranquilos sentirnos del lado “correcto” o del “bien” , como si existiera realmente algo tan verdadero. Y así vamos, así vivimos. Ni hablar de los que realmente pasan todo por arriba. Esos están fuera de todo texto, de todo pensamiento y reflexión.


Ser nómade me permitió estar más cerca de lo desconocido todo el tiempo, y con ello aprendí que uno se reconoce a sí mismo mucho más de esta manera, e incluso descubre un nuevo mundo de capacidades y gustos que creíamos no tener. Pero por sobre todas las cosas, vemos al otro en un estado diferente al cual acostumbramos a verlo. Un estado en movimiento, dinámico. Lo vemos cambiando como nosotros también cambiamos y vamos cambiando a medidas que conocemos y conectamos con otros. 


Si llegaron hasta acá, no les estoy pidiendo que sean nomades como yo, solo les pido que miren a su alrededor y traten de realmente conocer a cada persona que los rodea. Mírenlos sin prejuicios, sin ideas preconcebidas. No piensen que tal persona es así, pregunten, problematicen, hablen, reflexionen, no den por supuesto algo. Verán así, como los más cercanos y conocidos se convierten en desconocidos, y por ende ya lo desconocido estará deconstruido. 


To belong or not to belong

I like to not belong. Not to be part of groups, of specific institutions, of beliefs, of political parties, of homelands. Not belonging to anything of all that makes me stand aside from normality. In spite of that, I feel at times much more connected to the environment than most of those who do belong to all that.

We fight for truths, we raise flags, we defend colors, ideas. We support concepts generally accepted by majorities. We have friendship groups, where the codes managed by these groups are more in accord with business agreements than with friendship. We also dress to look and belong to something we call society, and we try to always be on the side of the good, without even knowing or understanding what would be good. What we lack? Something as simple as connecting with the other. We believe that we embrace the other, but we only embrace the causes that speak of the other. We believe that we know the other, but we only encourage ourselves to look in the eyes of perhaps two, three or four people from our immediate environment or group. We think we know what the other feels, wants and thinks, but we only imagine all that product of what is said, or what others who know about that person assures us. I wonder if it is so difficult to really connect with an unknown person, to strip him of all prejudice, and to see him in the eyes, to see him as a human being in movement, dynamic, constantly changing. Or is it real that it affects us so much that since childhood we are taught to be afraid of the unknown?


Meanwhile, we feed mediocrity. We continue to concentrate on our own life goals, we join certain causes, we donate pennies in the supermarket without even knowing that it is in the end the supermarket that donates in its name. We discuss with someone and we are relieved to feel on the "right" or "right side”, as if something really true existed. And so we go, that's how we live. Not to mention those that really go all over. Those are out of all text, of all thought and reflection.


Being nomadic allowed me to be closer to the unknown all the time, and like that I learned that one recognizes oneself much more in this way, and even discovers a new world of abilities and tastes that we thought we did not have. But above all things, we see the other in a different state to which we tend to see it. A state in movement, dynamic. We see it changing as we also change and we change to measures that we know and connect with others.


If you got here, I'm not asking you to be nomads like me, I'm just asking you to look around and try to really know everyone around you. Look at them without prejudice, without preconceptions. Do not think that such a person is like that, ask, problematize, talk, reflect, do not assume something. You will see that, as the closest and most known become unknown, the unknown will be deconstructed.

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Comienzan las charlas de “El que busca no encuentra”

Este viernes comenzamos a movernos por el pais con las charlas de nuestro proyecto El que busca No Encuentra”.

Comenzamos en Chacabuco!
A las 20hs estaremos en la Escuela de Actividades Culturales.

Volvimos a Argentina! Se viene el documental “El que busca no Encuentra”. Mientras estaremos viajando por el pais dando conferencias sobre la temática del documental.

Gracias por seguirnos y por apoyarnos en esta aventura de movimiento, de difusión artística y de proyectos. Nos vemos en tu ciudad!

Teodora Simeonova

Sofia, Bulgaria.

Para ver más:

Una artista simple que invita a desnaturalizar el mundo que vivimos.

 

An artist with a simple ideology: the smallest things in life can produce a ripple effect that can change big things.

para ver mas:

 

Lo mismo que haces día tras día en tu ciudad,

también se puede hacer viajando. 

 

Nuevo proyecto de viaje, el de Jeremias Pombo

con su bicicleta, sus libros, talleres de escritura y mucho más.

para ver mas:


"I have to put my whole world in your hands." 

- Tengo que poner mi mundo entero en tus manos. - 

para ver mas: